Don Mateo Francisco Parisí nació en Uruguay en el año 1855, siendo de familia oriunda de Francia.
Realizó sus estudios desde niño en el Colegio San José de Buenos Aires, graduándose muy joven de abogado en la Facultad de Derecho de Montevideo.
En sus comienzos trabajó con el Dr. Wenceslao Regules trasladándose luego a la ciudad de Tacuarembó para hacerse cargo del Estudio del Dr. Dufort y Alvarez.
Muy pronto la inteligencia y el dinamismo del Dr. Parisí se impusieron y el joven abogado conquistó un prestigio tal, que le valió en el correr de su existencia innumerables éxitos tanto morales como materiales; hombre bueno a carta cabal, fue por sobre todas las cosas esencialmente generoso.
De personalidad simpática y afable se supo granjear la consideración de todos aquellos que lo conocían.
Siendo el representante designado por el Coronel Escayola para atender sus asuntos, le encarga la gestión económica ante la empleada francesa, por la crianza de Carlitos Gardel.
Tras varios años al frente de los temas legales de la familia termina contrayendo matrimonio con Amabilia, la segunda hija del Coronel, quien era 16 años menor.
Halagado por la fortuna y por la suerte, no sufrió el vértigo de los que, egoístamente, olvidan el dolor de sus semejantes y puede decirse que jamás se llegó en vano a su corazón sin que el respondiera con dadivosos impulsos.
Y así fue hasta su muerte, sucedida a fines de 1937, sorprendiéndolo a la edad de 82 años.