CARLOS GARDEL
Nació en el año 1884 en la Estancia “Santa Blanca” de la segunda Sección Judicial del Departamento de Tacuarembó, República Oriental del Uruguay, siendo su padre el Coronel Carlos Escayola y su madre Maria Lelia Oliva.
Sus primeros años de vida queda bajo la guarda de Doña Manuela, pasando posteriormente al cuidado de otra empleada de origen francés.
Decía una tía abuela que el siempre andaba buscando a su mamá Maria Lelia, la que lo veía “a escondidas” cada vez que Carlitos llegaba llamándola.
La separación definitiva de nuestro pequeño con su “primer amor” se suscitó cuando la empleada, tras quedar embarazada del descendiente de los “33” Cipriano Romualdo, al tener que irse de apuro de Tacuarembó, acepta llevárselo consigo por plata.
Poco les importó a los hombres la opinión de Maria Lelia.
Esa noche de despedida final le entregarían a la francesa su vida y su querer.
Con el niño de la mano y el dinero en la cartera se fue para Montevideo, lo dejó al cuidado de otra francesa y partió rumbo a sus tierras a parir su propio crio.
Ante esta situación mas de un familiar de los Escayola colaboró, durante el tiempo que anduvo por el barrio Sur, en su crianza.
Así entonces comienza la escuela allá, en la calle Durazno.
Al tiempo debió irse hacia la ciudad de Buenos Aires, donde se encontraría nuevamente con la francesa.
Esta otra, tras retornar a Buenos Aires acompañada de su propio hijo, aceptó un nuevo arreglo para cuidar a Carlitos, por plata.
Pero parece que, naturalmente, al chiquito francés de 2 años le daba todo, mientras que al otro de 8, casi nada.
Faltó poco para que nuestro zorzal comenzara a fugarse una y otra vez.
Y así continúa su historia de acá para allá, de allá para acá, yendo, viniendo y volviéndose a ir.
Se hizo en la calle,
las pasó todas,
sufrió como pocos,
cantó como nadie
y cada vez canta mejor.
Fallece en 1935 tras un "accidente",
luego los mismos con más de lo mismo,
todo por plata.